11/26/2020

Un operativo conjunto de Salvamento Marítimo y Guardia Civil permite el rescate en el mar del cuerpo del ocupante de una avioneta siniestrada y la retirada de los restos del aparato




El ROV Comanche de Salvamento Marítimo y buceadores del Grupo Central de Actividades Subacuáticas (GEAS) de la Guardia Civil, recuperaron ayer por la tarde el cuerpo del tripulante de la avioneta siniestrada el día 3 de noviembre a 30 millas de la costa del delta de l’Ebre.




El operativo de búsqueda y rescate se inició cuando la tarde del martes 3 de noviembre, la aeronave Piper Seneca, matrícula EC-HCA perteneciente a la flota del aeroclub de Reus desapareció a unas 40 millas náuticas del aeropuerto de Reus. Sus pilotos de 42 y 35 años, vecinos de Torredembarra y Cambrils, con una dilatada experiencia en vuelo, realizaban un vuelo privado que se había iniciado esa misma mañana con origen en el aeropuerto de Reus y destino el aeropuerto de Ibiza.




Esa misma tarde en el vuelo de regreso, por motivos que aún se desconocen y que actualmente están en fase de investigación, el avión desapareció de los controladores de ruta.




Desde que se tuvo conocimiento de la desaparición, se creó un dispositivo de búsqueda multidisciplinar compuesto por el RCC SAR del Ejército del Aire y un helicóptero del Salvamento Marítimo, una patrullera del Servicio Marítimo Provincial de la Guardia Civil y una aeronave del Servicio Aéreo de Rescate, uniéndose más tarde 2 buques de la Armada Española con base en Cartagena. Estos buques, con sonar de alta resolución, realizaron diferentes pasadas por la zona del siniestro, descubriendo lo que podrían ser restos del bimotor accidentado. Tras confirmarse que podría ser de la aeronave se empleó un vehículo submarino tripulado por control remoto (dron submarino) para aproximarse a ella y tras la captación de imágenes, se pudo comprobar la existencia de una persona en su interior, estableciendo un dispositivo para la recuperación de su cuerpo.




Tras ello, submarinistas del Grupo Central de Actividades Subacuáticas (GEAS) de la Guardia Civil, se desplazaron hasta la localidad de Sant Carles de Ràpita, donde establecieron su campamento base para realizar las diferentes tareas de recuperación de los cuerpos.




En días posteriores, una embarcación pesquera de la cofradía de Castellón, comunicaba a Salvamento Marítimo que cuando se encontraba faenando a unas 25 millas náuticas de la costa, a la altura de Burriana (Castellón), habían localizado flotando en las aguas, el cadáver de una persona. Tras personarse una embarcación del Servicio Marítimo de la Guardia Civil de Castellón, este fue izado y trasladado al puerto de Castellón, donde tras realizar el levantamiento de cadáver y realizar las necro reseñas de los dedos de las manos, para cotejo e identificación por parte del laboratorio de Criminalística de la Guardia Civil, se concluyó que se trataría de uno de los pilotos de la nave siniestrada.




Tras realizar el GEAS varias inmersiones, durante más de una semana, se tuvo que aplazar el dispositivo durante unos días debido a las inclemencias meteorológicas, retomando las mismas la mañana del lunes día 23. Las labores resultaban muy complejas por el fuerte viento que azotaba la zona. Finalmente, se solicitó la colaboración de Salvamento Marítimo.




Salvamento Marítimo movilizó el B/S Clara Campoamor desde la base de Cartagena con el ROV de la base de Coruña y recursos humanos de las bases de Madrid, Tenerife, Castellón y Cartagena para poder llevar a cabo la operativa de remoción de restos y el cuerpo dirigidos por la Capitanía Marítima.




Así durante la mañana de ayer el operativo se trasladó hasta las coordenadas establecidas, donde el ROV procedió a realizar varias inmersiones para comprobar el estado y los obstáculos que se podrían encontrar en el proceso de recuperación del cadáver y de la aeronave.




Tras varias horas de trabajo se consiguió reflotar la aeronave y el cuerpo, quedando depositada la aeronave en el buque de Clara Campoamor de Salvamento Marítimo que trasladó el aparato hasta el puerto de Tarragona llegando esta mañana a primera hora. Los restos mortales fueron depositados en la embarcación del Servicio Marítimo de la Guardia Civil Rio Francolí, que procedió a su traslado hasta el muelle de Marina Sant Carles, donde la comitiva judicial y personal de la Unidad Orgánica de Policía Judicial especialistas en criminalística e inspecciones oculares de la Guardia Civil se hizo cargo del mismo, procediendo a la identificación y levantamiento del cadáver.




La Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Guardia Civil, en coordinación con la Comisión de Investigación de Accidentes e Incidentes de Aviación Civil (CIAIAC), está llevando a cabo la investigación, bajo la tutela del Juzgado número 1 de Amposta.




Capitanía Marítima prevé levantar esta tarde la zona de exclusión a la navegación que había establecido mientras se desarrollaba el dispositivo, una vez comprobada que la zona no representa un inconveniente para la actividad pesquera y la seguridad marítima.