13.12.17

El presidente del CSN comparece ante la Comisión de Energía, Turismo y Agenda Digital del Congreso de los Diputados

El presidente del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), Fernando Marti Scharfhausen, ha comparecido hoy ante la Comisión de Energía, Turismo y Agenda Digital del Congreso de los Diputados para presentar el informe de las principales actividades desarrolladas durante el año 2016, conforme a lo establecido en la Ley de Creación del CSN.

 

El Informe Anual del CSN se compone de dos capítulos principales en el que el primero recoge información del funcionamiento interno del CSN, organización, así como sus planes y recursos, mientras que el segundo está dedicado a las actividades propias del regulador.

 

Al inicio de su intervención, Marti Scharfhausen ha querido recordar, por su cordial relación con el CSN, a Esther Arizmendi, presidenta del Consejo de la Transparencia y Buen Gobierno, recientemente fallecida.

 

Además, dando cumplimiento a resoluciones del Congreso de los Diputados, el presidente del CSN ha trasladado a los diputados de la Comisión que el organismo que preside, elaboró en 2016 un Código Ético en el que, a través de un conjunto de valores, se promueve la excelencia de los trabajadores del organismo regulador y se refuerza la confianza de los grupos de interés en la misión que realiza el Consejo.

 

Por otro lado, en el plano internacional, el presidente del regulador nuclear ha destacado que, en mayo de 2016 se celebró en Madrid la Segunda Conferencia Internacional de Seguridad Física Nuclear, organizada por el Consejo de Seguridad Nuclear, y que contó con más de 200 expertos en seguridad física de 20 países. Además del esfuerzo llevado a cabo para la organización de ese encuentro, Marti Scharfhaussen ha subrayado también la celebración el año pasado, en la sede del Ministerio de Sanidad, de la conferencia Iberoamericana sobre Protección Radiológica en Medicina.

 

Del  mismo modo, el presidente del CSN mencionó que durante 2016, se mantuvo el nivel de compromiso y acuerdos con otros organismos reguladores e instituciones internacionales.

 

Como cierre al primer bloque de información ha señalado que el año 2016 supuso un paso más en la consolidación de uno de los principales retos que afronta el CSN en el medio y largo plazo, como es la política de recursos humanos y la renovación de la plantilla técnica y la gestión del conocimiento, con la oferta de seis plazas de nuevo ingreso al cuerpo de Seguridad Nuclear y Protección Radiológica del CSN.

 

Dentro de las labores de seguimiento y control de las centrales nucleares, el presidente del organismo regulador español ha señalado que estas tuvieron un comportamiento correcto desde el punto de vista de la seguridad a partir de los resultados obtenidos del Sistema Integrado de Supervisión de Centrales (SISC).

 

Las centrales han estado en la situación de normalidad, con aplicación de programas estándares de inspección y corrección de deficiencias, situación denominada respuesta del titular en la matriz de acción del SISC. Las únicas excepciones han sido la unidad II de Almaraz que se mantuvo en el primer y segundo trimestre de 2016 en la columna denominada de respuesta reguladora y la central nuclear Vandellós II que ha estado los tres primeros trimestres en esa misma columna, en ambos casos por tener un indicador en la banda de color blanco.

 

Inspecciones

 

El número total de inspecciones realizadas a las centrales en operación durante el año 2016, incluyendo a Santa María de Garoña, ha sido de 166, frente a las 159 que se habían planificado. Se han realizado 47 inspecciones adicionales a las contempladas en el Programa Base de Inspección (PBI) considerado estándar, que ha consistido en 119 inspecciones para las seis centrales nucleares.

 

Entre las 166 inspecciones del año 2016 están incluidas 11 relacionadas con las consecuencias del accidente de Fukushima.

 

En el número total de inspecciones no se incluyen aquellas de carácter reactivo frente a incidentes operativos, las especiales correspondientes a temas genéricos como consecuencia de nueva normativa y la experiencia operativa propia y ajena, así como inspecciones a temas de licenciamiento diversos y otras inspecciones planificadas como genéricas o previstas con anterioridad debido a los planes de actuación de las centrales.

 

En aplicación de lo establecido por la instrucción del CSN IS-10 sobre criterios de notificación de sucesos en centrales nucleares, por la que se establecen los criterios de notificación de sucesos al CSN, los titulares de centrales nucleares notificaron 22 sucesos en 2016. De ellos, 20 se clasificaron como nivel 0 en la Escala Internacional de Sucesos Nucleares (INES), y dos sucesos notificados por la central nuclear Almaraz que se clasificaron como nivel 1, ambos relacionados con inoperabilidades en un tren de sus cambiadores de calor de componentes.

 

Por otra parte, el presidente del CSN indicó que el organismo regulador emitió dos apercibimientos en 2016. Uno a la central nuclear Ascó y el otro a la central nuclear de Cofrentes. No se ha propuesto apertura de ningún expediente sancionador.

 

Sobre las centrales nucleares en desmantelamiento ha mencionado que su funcionamiento ha sido seguro a lo largo de los dos años. Las actividades llevadas a cabo, conforme a su respectivo estado, en cada una de las instalaciones en esta fase, se desarrollaron dentro de los límites de seguridad establecidos y sin impacto radiológico a las personas ni al medio ambiente.

 

Por otro lado, Marti Scharfhausen destacó que, en 2016, se realizaron 69 inspecciones a transportes de materiales radiactivos y 1.427 inspecciones a instalaciones radiactivas, en colaboración con las nueve comunidades autónomas con las que hay firmados Acuerdos de Encomienda. Además, en el capítulo de protección radiológica, el número de trabajadores controlados dosimétricamente en España fue de 110.159.

 

En el ámbito normativo regulador cabe destacar que, en 2016, se publicaron tres nuevas instrucciones del Consejo, concretamente la IS-40, sobre autorización para la comercialización o asistencia técnica de aparatos, la IS-41, sobre protección física de fuentes radiactivas, y la IS-42, sobre sucesos en el transporte de material radiactivo.

 

Próximos objetivos

 

El Consejo de Seguridad Nuclear asumirá, en 2018, la segunda misión de verificación del sistema regulador (IRRS, por sus siglas en inglés), solicitada por España, puesto que la primera tuvo lugar en 2008. En esta ocasión, esta misión vendrá acompañada de una revisión del sistema de la gestión de los residuos radiactivos y el combustible gastado, denominada Artemis.

 

Ambas misiones, IRRS y Artemis, estarán coordinadas por el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) y se desarrollarán durante el próximo mes de octubre. Está previsto que participen alrededor de 30 expertos internacionales en la materia, que durante 15 días comprobarán el cumplimiento del marco regulador español con las normas básicas de seguridad del OIEA (por ejemplo, revisarán los documentos de  autoevaluación y llevarán a cabo entrevistas en el organismo regulador y a los operadores, etc.). Se estima que la realización de esta misión requerirá una carga de trabajo para el CSN de unas 10.000 horas, y el informe de autoevaluación será del orden de unas 1.600 páginas.

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